Las tabi de Margiela

Cuando vemos un zapato con la punta dividida, casi todos pensamos en Maison Margiela. Pero el origen de los tabi está mucho antes, en Japón, en el siglo XV.

Los tabi eran calcetines tradicionales, blancos y con separación para el dedo gordo, que se usaban con sandalias zōri y geta. Su diseño respondía a una necesidad funcional, permitir que el pie encajara en ese tipo de calzado.

En 1988, Martin Margiela los llevó a otro terreno transformándolos en zapatos de cuero con tacón, inaugurando de esta manera un icono de la moda contemporánea. Desde entonces, los tabi boots se convirtieron en emblema de la marca, provocando fascinación y también controversia ya que algunos lo vieron como una apropiación cultural.

Margiela no inventó el tabi, lo reinterpretó, lo resignificó en un contexto nuevo y en ese cruce entre tradición y moda nace su potencia como símbolo.

Un detalle nunca es solo un detalle. En manos de una marca, estos detalles pueden resignificarse hasta convertirse en identidad propia, con un peso legal y comercial difícil de ignorar.

La propiedad intelectual en moda no siempre parte de inventar algo desde cero, a veces parte de releer lo existente y dotarlo de un significado nuevo.

En un mundo donde todo parece inspirado en algo previo, la diferencia no está solo en el origen, sino en cómo lo haces tuyo.

Fotografía: Maison Margiela

Propiedad Intelectual | Margiela | Tabi

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